Mostrando entradas con la etiqueta guisos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guisos. Mostrar todas las entradas

3.11.15

Patatas guisadas con níscalos

Puede que este plato no gane ningún concurso de belleza, pero es la demostración definitiva de cómo unas humildes patatas alcanzan el nivel de obra de arte cuando se combinan con unos fresquísimos níscalos en plena temporada. Se podría hacer con cualquiera de las variedades de setas que ahora mismo abundan en el mercado, pero lo cierto es que la textura mantecosa de los níscalos casa de maravilla con la patata. Esta receta es para 4 personas.


Patatas guisadas con níscalos

500 gramos de níscalos
4 patatas grandes
10 dientes de ajo, picados
1 hoja de laurel
Pimienta en grano
Aceite y sal
Cayena (opcional)

Lava los níscalos con agua fría, sécalos con papel de cocina, trocea en cuartos, y reserva. Pela las patatas y pela y pica los dientes de ajo, y reserva. En una cacerola calienta un poco de aceite, dora el ajo y añade unas bolas de pimienta, la hoja de laurel y la cayena al gusto (opcional). Da una vuelta y añade las patatas troceadas, da un par de vueltas y permite que se doren durante un par de minutos. Incorpora los níscalos y vuelve a mover. Salpimienta y cubre con agua. Cuece el conjunto hasta que la patata esté blanda y hayas obtenido una salsa espesa. Rectifica de sal. Sirve muy caliente.

Sencillísimo plato de otoño repleto de sabor, que realmente se hace solo. Es una receta contundente, perfecta como entrante o plato único, para entrar en calor en días tan destemplados como éstos.


Imposible no acompañar con un poco de pan, porque la salsa es espectacular...

Image and video hosting by TinyPic

20.5.14

Verdinas con carabineros

En esta montaña rusa de sensaciones térmicas que es la primavera, esta semana parece que toca la vuelta al fresco (por no decir frío) con un punto incluso de destemple, con lo que a mí por lo menos me vuelve a apetecer un plato de cuchara como éste, uno de mis preferidos. Para los que no la conozcáis, la verdina es una variedad pequeña y tierna de las fabes asturianas, cuyo delicado sabor combina a la perfección con cualquier marisco como almejas, langostinos, calamares, gambas, cigalas, pulpo, o como en este caso, carabineros. Esta receta es para 6 personas.



Verdinas con carabineros

300 gramos de fabes verdinas
2 cebollas medianas, picadas
2 dientes de ajo, picado
1 pimiento rojo, cortado en daditos
2 zanahorias, cortadas en rodajitas
1 cucharada de pimentón de Vera
6 carabineros
1 y 1/2 litros de fumet de pescado casero
Hebras de azafrán
Aceite, sal, agua

El día anterior pon las verdinas en remojo durante 12 horas en agua con un poco de sal. Cuando las vayas a cocinar, lávalas para eliminar posibles impurezas. Escúrrelas y reserva. En una cacerola grande calienta el aceite y sofríe durante 20 minutos la cebolla, el ajo, el pimiento y las zanahorias. Añade el pimentón y las hebras de azafrán y remueve bien, mezclando todos los sabores durante unos minutos. Incorpora las verdinas y remueve durante unos minutos más. Cubre las fabes con el fumet casero frío y si durante la cocción hiciese falta líquido, añade agua fría de manera que siempre queden cubiertas aproximadamente un centímetro. Cuando empieza a hervir baja el fuego y deja cocer durante media hora. Espuma la superficie y rectifica de sal. Deja cocer durante una hora y media más aproximadamente, teniendo en cuenta que el tiempo de cocción varía por muchos factores, por lo que debes ir probando al final para verificar que quedan en su punto. Cuando estés llegando al final de la cocción y queden unos 15 minutos aproximadamente, pela los carabineros reservando las cabezas. En una sartén pequeña con un poco de aceite saltea el contenido y los jugos de las cabezas, y cuando estén, añade medio vaso de agua. Incorpora este refrito y los carabineros enteros a las fabes, dejándolas cocer unos 15 minutos más a fuego muy bajo. Comprueba por última vez que las fabes estén en su punto y sirve.

Ninguneadas durante tiempo, las legumbres vuelven a brillar con todo su merecido esplendor. Y aunque es cierto que ésta en particular no es una legumbre barata, fundamentalmente porque no existe una gran producción, y que a veces no resulta tan fácil de encontrar, merece la pena la inversión y son perfectas para una día de celebración.


Como casi todos los platos de legumbres, éste es de lo más agradecido porque requiere muy poco trabajo y atención, y con un poco de mimo y tiempo, obtendrás un plato que es una auténtica delicia.

Image and video hosting by TinyPic