Mostrando entradas con la etiqueta chocolate. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta chocolate. Mostrar todas las entradas

30.10.15

Sablé bretón con chocolate, pistacho y escamas de sal

Esta es una tartaleta de chocolate que no puede ser más sencilla de hacer. Quizá si hay que encontrarle un pero es que idealmente es mejor hacerla el día anterior para que dé tiempo a asentarse por completo. Para amantes del chocolate, la combinación con los pistachos picados es sencillamente de morir, pero el truco realmente lo consiguen las escamas de sal, que como por arte de magia sacan todo el dulzor al chocolate oscuro. Sencillamente espectacular.


Sablé bretón con chocolate, pistacho y escamas de sal

Masa de sablé bretón (ver ingredientes aquí)
300 mililitros de nata para montar
2 cucharaditas de azúcar
1 pellizco de sal
50 gramos de mantequilla, ablandada
200 gramos de chocolate para cocinar al 70% de cacao, cortado en trozos
50 mililitros de leche entera
Pistachos picados
Escamas de sal

Precalienta el horno a 180 grados. Forra un molde previamente engrasado con la masa de sablé bretón. Cubre con un círculo de papel de horno y llena con alguna legumbre seca, horneando durante unos 10 minutos, vigilando para que no se queme o se dore demasiado. Saca el molde del horno y deja enfriar sobre una rejilla. Mientras tanto, pon la nata, el azúcar y la sal en una cacerola y lleva a ebullición. Retira del fuego en el momento en que empiece a cocer. Añade entonces la mantequilla y el chocolate y remueve hasta obtener una crema fluída. Deja reposar un par de minutos e incorpora la leche, removiendo hasta que la crema esté brillante. Vierte en el molde enfriado y deja a temperatura ambiente hasta que la crema se haya enfriado. Entonces introduce en la nevera entre 12 y 24 horas. Espolvorea los pistachos picados y las escamas de sal. Saca de la nevera un rato antes de servir, para que se atempere.

Está claro que soy una fanática declarada de la masa de sablé bretón, pero seguro que también quedaría muy buena con una sencilla masa quebrada, si no queremos complicarnos mucho la vida. 


Esta tartaleta es tan buena que realmente no necesita ningún tipo de florituras, pero una bola de helado de vainilla le iría perfectamente.

Image and video hosting by TinyPic

14.10.15

Bizcocho de plátano, chocolate y nueces de macadamia

¡Empieza la temporada de bizcochos! Y la inauguro con uno de mis preferidos. Creo que ya es bastante evidente que me apasiona el bizcocho de plátano, y lo cierto es que siempre estoy probando nuevas versiones. Esta vez he probado con algunos ingredientes más que tenía por casa, como pepitas de chocolate y nueces de macadamia, y lo cierto es que le van de maravilla.


Bizcocho de plátano, chocolate y nueces de macadamia

85 gramos de mantequilla
250 gramos de harina
150 gramos de azúcar
3 gramos de levadura en polvo
1/2 cucharadita de sal
100 gramos de chocolate en trozos
100 gramos de nueces de macadamia, toscamente troceadas
2 huevos tamaño L
3 plátanos maduros, machacados
100 gramos de yogur natural
1 cucharadita de extracto de vainilla

Precalienta el horno a 175 grados, y engrasa un molde. Derrite la mantequilla y déjala enfriar. En un bol grande mezcla la harina, el azúcar, la levadura y la sal. Añade el chocolate y la mitad de las nueces, y mezcla para combinar. Reserva. En un bol mediano bate ligeramente los huevos con un tenedor, añade los plátanos, el yogur, la mantequilla derretida y la vainilla, y mezcla bien. Vierte la mezcla de plátano en la mezcla seca, y con una espátula de goma, mezcla cuidadosamente, sólo hasta combinar. Vierte la mezcla en el molde y espolvorea la superficie con las nueces restantes. Hornea hasta que el bizcocho esté dorado (y las nueces también), unos 50-60 minutos, y haz la prueba del palillo. Retira el molde del horno y deja enfriar sobre una rejilla durante 10 minutos. Saca el bizcocho del molde y déjalo enfriar sobre una rejilla antes de servir.

Es un bizcocho ligero y esponjoso. La masa se prepara en 10 minutos, y el delicioso olor del bizcocho horneándose durante 50 minutos hace anticipar su maravilloso sabor.


Su suave sabor a plátano, el chocolate derretido y el punto salado que le dan las nueces de Macadamia, es sencillamente delicioso, aún templado y acompañado de una taza de té.

Image and video hosting by TinyPic

27.3.15

Tarta de chocolate y naranja

Esta combinación de chocolate y naranja es probablemente mi preferida si necesariamente tengo que fusionar el chocolate con otro sabor. Contiene toda la intensidad del chocolate y la esencia vibrante y fresca de la naranja. Es un bizcocho de textura tierna realzado claramente por una cobertura de chocolate gruesa y rica, que hará las delicias de cualquier amante del chocolate. Esta receta es para una tarta de dos pisos de bizcocho de 20 centímetros de diámetro o 3 pisos de 15 centímetros de diámetro.


Tarta de chocolate y naranja

Para los bizcochos de chocolate:
350 gramos de azúcar
La ralladura de 2 naranjas
2 huevos tamaño L
120 mililitros de aceite de girasol
115 mililitros de creme fraiche
1 cucharadita de extracto de vainilla
220 gramos de harina
65 gramos de cacao en polvo
2 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de levadura en polvo
1/2 cucharadita de sal
230 mililitros de buttermilk (230 mililitros de leche + 1 cucharada de zumo de limón o vinagre blanco)

Para el curd de naranja:
El zumo de 2 naranjas y la ralladura de 1
250 gramos de azúcar
120 gramos de mantequilla
4 huevos
1 cucharadita de maicena

Para la cobertura de chocolate:
340 gramos chocolate
oscuro de repostería
115 gramos de mantequilla
La ralladura de 1 naranja
115 gramos de creme fraiche
1 cucharada de Cointreau o licor de naranja (opcional)


Para las naranjas confitadas:
Estos son los ingredientes

Precalienta el horno a 180 grados y engrasa los moldes. Prepara el buttermilk. mezclando la leche y el limón o vinagre y dejándolo reposar durante 10 minutos. Reserva. En un bol grande combina el azúcar con la ralladura de naranja, y frota con los dedos para liberar los jugos de la cáscara en el azúcar. Incorpora los huevos, el aceite vegetal, la creme fraiche y la esencia de vainilla hasta combinar bien. Gradualmente incorpora la harina, el cacao en polvo, la levadura, el bicarbonato y la sal, alternando con el buttermilk. Mezcla hasta obtener una masa uniforme y divídela equilibradamente en los moldes. Hornea durante 40-50 minutos, o hasta que al pinchar un palillo en el centro del bizcocho, éste salga limpio y seco. Saca los moldes del horno y deja enfriar sobre una rejilla durante 10 minutos. Pasado este tiempo, desmolda los bizcochos y deja que se enfríen sobre la rejilla. Cuando estén totalmente fríos, envuélvelos en film transparente y mételos en la nevera al menos durante 2 horas. Mientras tanto prepara el curd de naranja batiendo los huevos y mezclándolos con el azúcar, laralladura de naranja y el zumo. Pon esta mezcla a hervir en una cacerola pequeña y a fuego muy lento. Mueve continuamente hasta que la mezcla se espese y alcance la consistencia adecuada. Retira del fuego, añade la mantequilla incorporándola bien, deja enfriar a temperatura ambiente, y reserva. Ahora prepara la cobertura de chocolate: en un cacerola mediana, derrite el chocolate y la mantequilla a fuego bajo hasta obtener una crema homogénea. Retira del fuego e incorpora la piel de naranja, la creme fraiche y el licor de naranja (opcional). Deja enfriar a temperatura ambiente y entonces mete en la nevera durante el tiempo necesario para que la cobertura se endurezca un poco y resulte más fácil trabajar con ella. Para preparar las rodajas de naranja confitadas, sigue estas instrucciones. Para el montaje de la tarta pon con cuidado un bizcocho en el plato de presentación, y cubre con la cantidad deseada de curd de naranja, deja que penetre en la medida de lo posible en el bizcocho, y con ayuda de una espátula, cubre con una capa de cobertura de chocolate gruesa. Pon el siguiente bizcocho encima y repite la operación, cubriendo la superficie y los laterales con una capa fina de cobertura, que será la que nos ayude a mantener las migas en su sitio. Mete en la nevera durante al menos 30 minutos para que esta fina capa de cobertura de endurezca. Pasado el tiempo, saca la tarta de la nevera y cubre con otra capa de cobertura de chocolate que será la visible y definitiva, empezando por los lados y terminando por la superficie. Decora con las naranjas confitadas y refrigera. Saca de la nevera 1 hora antes de servir.

Desde luego esta no es una tarta para todos los días, no sólo porque es bastante espectacular, si no porque con las naranjas confitadas lleva un poquito más de elaboración, pero si la quieres simplificar no tienes más que sustituir las naranja confitadas por ralladura de piel de naranja y ya tienes una tarta más sencilla, para cualquier ocasión, pero igual de rica.


Esta tarta la decoré con el llamado “efecto pétalo”, y si quieres hacer alguna floritura como esta, hay cientos de videos en internet donde explican paso a paso cómo hacerlo.

Image and video hosting by TinyPic

6.3.15

Pastel mousse triple chocolate

Si eres un amante del chocolate, entenderás que esta receta no requiere ninguna presentación previa. Sólo comentar que aparte de contener el combo completo (bizcocho de chocolate oscuro, mousse de chocolate con leche y mousse de chocolate blanco), es un postre ligero, nada empalagoso, y con una atractiva presentación. Esta receta es para 6-8 pasteles dependiendo del diámetro de los aros que utilices.


Pastel mousse triple chocolate

Para el bizcocho de chocolate oscuro:
110 gramos de mantequilla, 250 gramos de azúcar, 55 gramos de cacao en polvo, 2 huevos grandes, 55 gramos de chocolate negro derretido
, 210 gramos de harina, 1 cucharadita de levadura en polvo, 3/4 de cucharadita de bicarbonato, 1/4 de cucharadita de sal, 120 mililitros de agua, 120 mililitros de leche

Para la mousse de chocolate con leche:
½ hoja de gelatina, 100 mililitros de leche entera, 175 gramos de chocolate con leche en trozos, 180 mililitros de nata para montar

Para la mousse de chocolate blanco:
½ hoja de gelatina, 100 mililitros de leche entera, 175 gramos de chocolate con leche en trozos, 180 mililitros de nata para montar

Para preparar el bizcocho: precalienta el horno a 160 grados y engrasa un molde o fuente rectangular de bordes altos y forrado con papel de cocina. Derrite el chocolate en el microondas en intervalos de 30 segundos, y reserva. Bate la mantequilla, el azúcar, y el cacao hasta lograr una masa homogénea y esponjosa. Añade los huevos, uno a uno, hasta incorporar. Añade el chocolate derretido una vez que se haya enfriado un poco, pero aún templado. En un bol mediano mezcla los ingredientes secos: harina, levadura, bicarbonato y sal, y reserva. En un contenedor apto para microondas combina la leche y el agua, y calienta durante unos 45 segundos. Agrega los ingredientes secos a la combinación de mantequilla, azúcar y cacao, y mezcla. Añade el agua caliente y la leche, y mezcla. Vierte la masa en el molde. Alisa la superficie y hornea unos 20 minutos. Comprueba que el bizcocho está hecho, sácalo del horno y déjalo enfriar a temperatura ambiente. Una vez frío, sácalo del molde, corta círculos con un aro de emplatar y dispón los aros con los círculos de bizcocho dentro, en una bandeja que sepas que te vaya a caber en el congelador. Reserva. Para preparar la mousse de chocolate con leche: rehidrata la gelatina siguiendo las instrucciones del envase. Calienta la leche en una cacerola pequeña sin que llegue a hervir. Apaga el fuego y mete la gelatina en la leche, mezclando hasta disolver. Vierte esta leche sobre el chocolate previamente reservado en un bol y deja reposar 2 minutos. Mezcla hasta obtener una crema homogénea. Reserva y deja entibiar. Monta la nata hasta formar picos suaves. Incorpora la nata montada al chocolate con movimientos envolventes. Vierte esta mousse en los aros preparados, llenándolos hasta la mitad. Mete la bandeja en el congelador y deja reposar al menos 2 horas. Para preparar la mousse de chocolate blanco: sigue el mismo procedimiento que para la mousse de chocolate con leche. Vierte en los aros hasta llenar por completo. Vuelve a meter la bandeja en el congelador por lo menos durante 2 horas. Para el montaje de los pasteles: saca la bandeja del congelador, masajea los aros con las manos durante unos minutos para que se templen y empújalos sacando los pasteles del aro despacio y con cuidado. Mételos en la nevera para que se descongelen, lo que llevará unas 2 horas. Decora al gusto.

Para no encontrarte con problemas sobre la marcha, comprueba que tienes suficiente espacio en tu congelador para acoplar la bandeja con los moldes. Tienes que tener en cuenta que toda la receta te llevará al menos 6 horas hasta que lo puedas servir, pero se pueden hacer los pasos por adelantado y tener los pasteles preparados en el congelador.


Yo los adorné con unos mini macarons de chocolate porque es lo que tenía por ahí, pero también quedarían muy bien sólo con el cacao espolvoreado, con unas virutas de chocolate, o con alguna pequeña fruta exótica tipo physalis.
Image and video hosting by TinyPic

27.2.15

Peras rellenas de chocolate y envueltas en hojaldre

Unas inocentes peras vestidas de gala que esconden una sorpresa inesperada en su interior, pueden convertirse en un postre espectacular que pondrá el broche de oro a cualquier celebración. Este postre tan estiloso fue para mí un flechazo absoluto a primera vista. Parece una pequeña obra de arte, una escultura, y desde la preparación hasta la presentación se trata de un postre creativo, divertido, sabroso y muy fácil de hacer.


Peras rellenas de chocolate y envueltas en hojaldre

2 peras grandes, Conferencia, Williams o similar
1 lámina de hojaldre rectangular
Perlas de chocolate
Frutos secos triturados
1 huevo
Azúcar glass

Pela las peras y corta un poco la base para que se mantengan de pie. Con un descorazonador de manzanas o una cucharita para hacer bolitas de melón vacía el centro de las peras desde abajo, sin llegar a abrirlas. Rellena con las perlas de chocolate y los frutos secos. Estira el hojaldre y corta tiras finas y largas. Envuelve las peras con las tiras de hojaldre empezando de arriba hasta abajo, uniendo las tiras con los dedos cuando haga falta poner la siguiente tira. Forma 4 bolitas de hojaldre y tapa el agujero en la base de las peras para que no se salga el relleno. Precalienta el horno a 180 grados y forra una bandeja con papel de horno. Pinta las peras con el huevo batido y cubre los rabos de las peras con un poco de papel de aluminio para evitar que se quemen. Hornea hasta que estén doradas, unos 15-20 minutos. Saca las peras del horno y espolvoréalas con azúcar glass; sirve inmediatamente.

La frescura y dulzura de la fruta y la decadencia del chocolate con los frutos secos, todo ello envuelto en crujiente hojaldre, componen una magnífica combinación invernal, una explosión de sabores que te harán la boca agua.


Reconozco mi más rendida admiración por la masa de hojaldre: no puede ser más agradecida porque siempre queda bien, combina con todo ya sea dulce o salado, y resuelve mil situaciones en cuestión de minutos; para mí, un imprescindible en mi cocina.

Image and video hosting by TinyPic

20.2.15

Tartaleta de chocolate blanco y naranja sanguina

Todos tenemos nuestras fijaciones y nuestras propias “magdalenas de Proust”, y para mí las naranjas sanguinas son una de ellas, sin lugar a dudas, ya que me recuerdan a mi abuela materna, a la que le encantaban, como a mí. No sé si será el color rubí de su zumo, o los degradados de color de su carne, desde el naranja intenso hasta el rojo carmesí pasando por todas las tonalidades de rosas, fucsias y hasta violetas y púrpuras, o quizá su sabor, un punto más ácido que otras variedades de naranja, pero cuando llega esta fecha, me lanzo en su búsqueda, y me compro cada semana unas cuantas, sólo para mí.


Tartaleta de chocolate blanco y naranja sanguina

Ingredientes para la masa quebrada, aquí

Para el relleno: 360 mililitros de zumo de naranja sanguina, 225 gramos de chocolate blanco para repostería en trozos, 50 gramos de mantequilla, 5 hojas de gelatina

Para el sirope de naranja: el zumo recién exprimido de unos 600 gramos de naranjas sanguinas lo que dará como resultado unos 100 mililitros de zumo de naranja, 40 gramos de azúcar

Para decorar: 1 naranja sanguina

Prepara la base de masa quebrada siguiendo estas instrucciones. Para preparar el relleno, pon el zumo de las naranjas en una cacerola y hierve hasta que se reduzca un poco. Mientras tanto pon el chocolate blanco al baño maría y derrítelo, removiendo frecuentemente, hasta estar casi derretido. Vierte sobre el chocolate derretido el zumo reducido de naranja caliente y mezcla bien hasta obtener una crema lisa y homogénea. Añade la mantequilla e integra hasta que esté todo plenamente incorporado. Sigue las instrucciones de la gelatina e incorpora a la mezcla. Vierte en la base enfriada de la tartaleta y refrigera hasta que cuaje, al menos 2 horas. Para hacer el sirope, mezcla el zumo de naranja con el azúcar en una cacerola. Lleva a ebullición y déjalo hervir unos 15-20 minutos, hasta que el sirope se haya reducido un poco y se haya espesado. Espuma de vez en cuando si fuese necesario. Deja enfriar a temperatura ambiente en una jarrita. Mientras tanto, pela las naranjas quitando a los gajos las pieles blancas con un cuchillo afilado y reserva los gajos limpios. Vierte el sirope sobre la tartaleta cuajada y adorna con los gajos de naranja. Refrigera la tartaleta y sácala de la nevera unos 15 minutos antes de servir.

En esta ocasión he querido cocinar algo un tanto decadente con estas naranjas que tanto me gustan y para contrarrestar ese puntito más ácido, lo he combinado con chocolate blanco y el resultado ha sido espectacular, no solo por la estética de esta tarta si no por la combinación perfecta de texturas y sabores. Ah, y si te sobra algo de sirope, que es sencillamente delicioso, puedes utilizarlo sobre un poco de yogur griego con unos pistachos, y ya tienes un postre o un desayuno exquisitos…


Para mí, esta variedad de naranja es una de las mejores cosas que tiene el mes de febrero y cada año espero con ansia el momento de verlas en el mercado, por no hablar de que son una deliciosa fuente natural de vitamina C, y es la excusa perfecta para este catarro que arrastro desde hace tiempo...

Image and video hosting by TinyPic

23.1.15

Mini donuts glaseados

¿Por qué será que todo lo que se hace en versión mini suele ser tan apetecible y enseguida entra por los ojos? No sé, el caso es que estos mini donuts están riquísimos y encima son una monada. Bueno, no nos engañemos, porque donuts, lo que se dice donuts, no son; los auténticos se hacen friendo la masa en aceite y los ingredientes son distintos. Éstos son más bien unos bizcochitos dulces y tiernos, que con los distintos glaseados son un auténtico vicio. Esta receta es para 50 mini donuts.


Mini donuts glaseados

130 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
125 gramos de azúcar
125 gramos de harina de fuerza
1/2 cucharadita de levadura química
2 cucharadas de leche
2 huevos
1 cucharada de extracto de vainilla

Si los vas a hacer en el horno con un molde para mini donuts, precalienta a 210 grados y engrasa el molde. Si los vas a hacer con máquina de hacer donuts, sigue las instrucciones del fabricante. Para hacer la masa, mezcla la mantequilla y el azúcar hasta obtener una crema esponjosa. Añade y bate los huevos uno a uno. Incorpora poco a poco la harina y la levadura. Añade la leche y el extracto de vainilla. No batas el conjunto durante demasiado tiempo. Introduce la masa en una manga pastelera y rellena con ella los huecos del molde o de la máquina sólo hasta la mitad de su capacidad. Si en horno, mantén dentro el molde entre 5 y 8 minutos. Pasado ese tiempo, saca el molde y deja enfriar 5 minutos sobre una rejilla antes de sacar los donuts de los huecos. Una vez enfriados, glasea y decora a tu gusto.

Yo los decoré con glaseado de chocolate y de fresa, trocitos de pistacho, fideos de chocolate, almendras picadas y fideos de azúcar de colorines, pero como siempre, imaginación al poder.


Sólo una advertencia: cuidado porque con este tamaño te puedes comer una buena tanda sin darte ni cuenta….

Image and video hosting by TinyPic

2.1.15

Bundt navideño de chocolate

Cocinar con niños en Navidad puede ser, cuanto menos, todo un reto. Para esas largas tardes de vacaciones en casa, aquí va una receta sencilla que les divertirá hacer contigo, y de la que disfrutaréis todos después, porque este sencillo bizcocho de chocolate está riquísimo como merienda o desayuno.


Bundt navideño de chocolate

200 gramos de mantequilla, a temperatura ambiente
300 gramos de harina
110 gramos de cacao en polvo
1 cucharadita de levadura en polvo
1 pellizco de sal
125 mililitros de leche
125 mililitros de yogur griego
300 gramos de azúcar
4 huevos
1 cucharadita de extracto de vainilla
225 gramos de chocolate blanco, troceado
1 cucharada de leche

Precalienta el horno a 180 grados. Engrasa el molde y reserva. En un bol mezcla la harina, el cacao, la levadura y sal, y reserva. En otro bol bate la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema, y añade los huevos uno a uno, batiendo bien. Agrega la vainilla, el yogur y la leche e incorpora por completo. Añade la mezcla de ingredientes secos a la mezcla de ingredientes húmedos de forma alterna, empezando y terminando con los secos. Vierte la masa en el molde e introduce en el horno durante 50 minutos. Una vez pasado el tiempo, comprueba que el bundt está hecho. Deja reposar el bizcocho en el molde durante unos 10 minutos. Desmolda y deja enfriar por completo sobre una rejilla. Mientras tanto haz el glaseado combinando el chocolate blanco y la leche en un bol pequeño e introduce en el microondas a media potencia durante 50 segundos; remueve. Vuelve a meter en el microondas a intervalos de 30 segundos a media potencia hasta que los trozos de chocolate se hayan derretido por completo, removiendo bien después de cada intervalo. Un vez obtenida una crema lisa y homogénea, vierte la glasa sobre el bunt y deja secar durante media hora. Decora a tu gusto y sirve.

Image and video hosting by TinyPic

26.12.14

Red velvet con chocolate y frutos rojos

Esta es una de esas tartas que tienen el efecto de dejar boquiabierto al personal porque estéticamente es una belleza. También es de esas que parece más difícil de hacer de lo que realmente es; en realidad, no entraña ninguna dificultad. Al final se trata de un jugoso bizcocho de chocolate relleno de una sedosa ganaché de chocolate, pero que a diferencia de otras recetas de tartas de chocolate, tiene dos ingredientes importantes para conseguir que sea, por una parte tan impresionante y dramática (colorante alimentario rojo) y por otra, que tenga una textura que se derrite en la boca (el suero de leche). Esta receta es para una tarta de 3 pisos de 15 centímetros o de 2 pisos de 24 centímetros de diámetro.


Red velvet con chocolate y frutos rojos

Para la ganaché de chocolate:
800 gramos de chocolate oscuro de repostería, troceado; 750 mililitros de nata espesa; un pellizco de sal.

Para el bizcocho de chocolate:
120 ml de aceite de girasol, 320 g de azúcar blanco, 2 huevos, 4 cucharaditas de cacao en polvo, colorante rojo en pasta, 1 cucharada de extracto de vainilla, 250 mililitros de suero de leche (la cantidad de leche entera y un chorro de zumo de limón, reposar 10 minutos), 300 g de harina, 1 cucharadita de bicarbonato sódico, 2 cucharaditas de vinagre blanco.

Para la decoración:
Frambuesas, fresas, arándanos, hojas de menta.

Preparación de la ganaché: para la ganaché de chocolate:
 prepárala al menos 4 o 5 horas antes de montar la tarta. Pon el chocolate troceado en un bol grande y reserva. En una cacerola a fuego medio-alto, calienta la nata con la sal hasta que la mezcla empiece a burbujear por los bordes de la cacerola. Inmediatamente vierte la nata caliente sobre el chocolate troceado y remueve con cuidado ambos ingredientes. Deja enfriar a temperatura ambiente; si la haces el día anterior se espesará y adquirirá la consistencia perfecta si la dejas reposar durante una noche.

Preparación del bizcocho: precalienta el horno a 180 grados. Engrasa los 2 o 3 moldes. Haz el suero de leche y reserva, Mezcla la harina con el cacao y reserva. Bate el aceite, el azúcar y los huevos hasta que estén perfectamente integrados. Agrega la harina con el cacao, alternándola con el suero de leche. En un vasito mezcla el bicarbonato con el vinagre y cuando burbujee agrégalo a la masa. Añade el colorante rojo y la vainilla y mezcla bien. Reparte la masa en los moldes y hornea durante 25-30 minutos o hasta que los bordes del bizcocho se hayan separado levemente de las paredes del molde y al introducir un palillo, éste salga limpio y seco. Deja reposar los bizcochos en sus moldes y desmóldalos cuando se hayan templado. Deja enfriar del todo sobre una rejilla y corta rectos los bizcochos si les hubiese salido alguna "joroba" al hornear.

Montaje: una vez fríos los bizcochos, rellena generosamente con la ganaché de chocolate entre capas de bizcocho y cubre la superficie. Decora con las frutas del bosque. Guarda en la nevera y saca a temperatura ambiente media hora antes de servir.

Si disponéis de tiempo, os aconsejo que una vez hayáis horneado y enfriado los bizcochos, los dejéis envueltos en papel film en la nevera unas cuantas horas o en el congelador durante una hora, y comprobaréis que este paso facilita mucho el poder extender posteriormente el relleno, ya que una tarta recién horneada tiene tendencia a romperse y desmigarse con mucha facilidad.




Decorada con frutos rojos y espolvoreada con un poco de azúcar glass, esta tarta es muy apropiada como postre o merienda navideña.

Image and video hosting by TinyPic

19.12.14

Tronco de Navidad

El tronco de Navidad o bûche de Noël es el postre clásico por excelencia de estas fiestas en Europa, y es originario de Francia. Cuenta la tradición que en las casas se elegía un tronco grande, se decoraba en familia, y se dejaba que ardiera durante el día de Navidad. Alguien tuvo la idea de trasladarlo al mundo de la repostería que dio como resultado este postre espectacular. Para entender su elaboración, se trata de un brazo de gitano relleno de diferentes ingredientes, cubierto de chocolate, y finalmente decorado a nuestro gusto.



Tronco de Navidad

Para el relleno:
400 mililitros de nata para cocinar, 80 gramos de azúcar glass, 2 cucharadas de queso mascarpone, 1 cucharada de extracto de vainilla, mermelada de fresa.

Para el bizcocho de chocolate:
5 cucharadas de mantequilla, 75 gramos de harina, 40 gramos de cacao en polvo y algo más para espolvorear, un pellizco de bicarbonato de soda, 6 huevos grandes, 150 gramos de azúcar, 2 cucharaditas de extracto de vainilla.

Para la cobertura de ganaché:
250 g de chocolate de repostería, 250 ml de nata líquida.

Para las decoraciones:
Decoraciones ya compradas o hechas a mano de fondant o mazapán.

Preparación del relleno: monta la nata con el azúcar glass, el extracto de vainilla y el queso. Cubre y guarda en la nevera.

Preparación del bizcocho: mezcla la harina, el cacao y el bicarbonato en un bol y reserva. Derrite la mantequilla y reserva. En un bol mediano bate enérgicamente los huevos y el azúcar durante unos minutos y añade la vainilla, y bate un par de minutos más. En tres veces añade los ingredientes secos a la mezcla de huevo y con movimientos suaves y envolventes, mezcla ambas. Finalmente añade la mantequilla a la mezcla e incorpora. Engrasa una bandeja de horno rectangular, forra con papel de horno, engrasa el papel de horno y vierte y extiende la masa de forma igualada en la bandeja, quitando posibles burbujas. Hornea a 190 grados el bizcocho durante 15 minutos. No hornees de más o se partirá al enrollarlo. Deja enfriar sólo un poco en su bandeja sobre una rejilla, lo suficiente para trabajar sin quemarte, pero aún caliente para evitar que se parta al enrollar. Prepara una superficie de trabajo con un paño húmedo espolvoreado con una generosa cantidad de cacao en polvo. Vuelca la tarta sobre la superficie, y despega el papel con cuidado; espolvorea también este lado con cacao. Corta los lados del bizcocho si se han endurecido con el horneado. Empezando por uno de los lados largos, comienza a enrollar el bizcocho en el trapo ; el paño debe quedar enrollado dentro de la tarta. Deja enfriar del todo sobre una rejilla, por lo menos 30 minutos.

Preparación de la cobertura de ganaché: hierve la nata, trocea en un bol el chocolate, y vierte la nata caliente sobre los trozos, removiendo hasta que se forme una crema lisa y brillante. Deja enfriar y refrigera un rato para que adquiera consistencia.

Montaje: con cuidado desenrolla la tarta del paño. Abre la tarta del todo. Extiende primero la mermelada de fresa y encima de ella el relleno, dejando libres unos 5 cm. de los lados largos. Vuelve a enrollar la tarta con mucho cuidado, envuelve en papel film, y refrigera durante una hora hasta que esté firme. Pon la tarta, con la “costura” hacia abajo en la fuente de presentación, poniendo papel de plata debajo para mantenerlo limpio mientras la decoras. Corta dos trozos pequeños de los extremos del tronco en sentido diagonal que usaremos para hacer las ramas, y reserva. Cubre el tronco con la ganaché. Pega las dos ramas en diagonal con una cucharada de ganaché. Cubre el resto de la tarta y con una espátula o tenedor, haz las líneas. Dispón las decoraciones. Refrigera la tarta tapada pero sin tocar, hasta que esté todo firme y la vayas a servir.

Este tronco lo hice hace 2 años y como iba a haber muchos niños, quise rellenar el tronco de vainilla y fresa para hacer algo así como un “Tigretón” gigante, que sabía que les iba a encantar. En cuanto a las decoraciones, algunas las compré ya hechas como las rocas de chocolate, las piedras de caramelo y los champiñones pequeños de merengue, y otras las hice yo misma, como las setas de sombrerillo rojo, las setas medianas, las piñas de mazapán y almendras, el azúcar teñido de verde a modo de hierba, y las bellotas de fondant. Los animalitos del bosque (conejos, erizos, ardillas) los compré en los puestos navideños de la Plaza Mayor de Madrid.




Aunque es entretenido de hacer, es mucho más sencillo de lo que parece y como véis el resultado no puede ser mas espectacular. No os asustéis por lo largo de la explicación; realmente sólo hay que seguir unos sencillos pasos, y planificarse con un poco de tiempo… et voilá.

Image and video hosting by TinyPic

12.12.14

Naranjas confitadas con chocolate

Vamos a ir abriendo boca con estas delicias tan típicas de las fechas festivas. Perfectas como dulce navideño por sí solas, como fruslería para tomar con el café, como acompañamiento de helados o postres, o como decoración de tartas y bizcochos, y en estas fechas, para decorar el roscón. Si te sobra almíbar de naranja, puedes guardarlo para calar una tarta o pintar un bizcocho. Esta receta es para 12 rodajas de naranja.


Naranjas confitadas con chocolate

2 naranjas de mesa
Agua para la primera cocción
1 litro de agua
300 gramos de azúcar
200 gramos de chocolate al 70%
1 chorro de nata

Lava y seca bien las naranja. Dejando la piel, corta las naranjas en rodajas de 1 centímetro aproximadamente y reserva. En una cacerola grande pon agua suficiente para cubrir las rodajas y lleva a ebullición a fuego medio-alto. Una vez rompa a hervir introduce las rodajas y déjalas cocer una hora, sin tocar demasiado para que no se rompan. La prueba para saber que están listas es que la piel se haya ablandado. Entonces retira la cacerola del fuego y deja reposar unos 10 minutos antes de sacarlas y escurrirlas. Llena la cacerola con el litro de agua y el azúcar, y calienta a fuego medio-alto, comprobando que el azúcar se disuelve por completo. Una vez que el almíbar rompe a hervir, incorpora con cuidado las rodajas cocidas y deja así hasta que el almíbar se empiece a espesar. Cuando el almíbar alcance el punto de hebra (para esto se coge un poco de almíbar entre los dedos previamente mojados en agua fría y se comprueba que al separar los dedos se forman finos hilos de caramelo), retira la cacerola del fuego y saca las rodajas escurriéndolas y dejándolas secar sobre una bandeja forrada con papel de horno y se enfríen. Cuando están completamente secas, prepara el chocolate fundiéndolo con la nata en una cacerola. Entonces moja las rodajas en el chocolate hasta la mitad, deja que escurra el chocolate sobrante, y coloca sobre una bandeja forrada con papel de horno. Una vez que hayas bañado todas, déjalas secar durante unos minutos a temperatura ambiente y después introduce la bandeja en la nevera para que el chocolate termine de endurecerse.

Poco más se puede decir sobre la clásica combinación de naranja y chocolate, más que es una delicia que gusta a todos. Si en vez de naranjas quieres hacer bastoncillos, corta las rodajas de naranja, parte por la mitad y elimina completamente la pulpa de la naranja, antes de mojar en el chocolate.


Atrévete a probar con otros cítricos menos convencionales como limones, limas, pomelos, naranjas sanguinas, o kumquats.
Image and video hosting by TinyPic

5.12.14

Tarta Sacher de frambuesa

Nos plantamos en diciembre y casi sin darme cuenta, ha pasado ya un año y "My Little Kitchenette" ha cumplido su primer aniversario. Y como yo no concibo una celebración sin tarta, aquí va una receta deliciosa y espectacular, perfecta para estos días de fiesta que se acercan a pasos agigantados. Originaria de Austria, como casi todos los mejores dulces tradicionales, ya sabemos que la auténtica tarta Sacher es de chocolate y albaricoque, pero como yo tenía una cajita de frambuesas en la nevera, he cambiado una fruta por otra, que al igual que el albaricoque, le da un toque ácido que contrasta exquisitamente con el chocolate oscuro.


Tarta Sacher de frambuesa

6 huevos, con las claras y las yemas separadas
40 gramos de azúcar
1 pellizco de sal
200 gramos de chocolate negro al 70%
120 gramos de mantequilla
150 gramos de azúcar
120 gramos de harina de repostería
1 cucharadita de levadura en polvo
Licor para calar los bizcochos (yo usé coñac)
1 frasco de mermelada de frambuesa
125 gramos de chocolate negro al 70%
125 gramos de nata para montar, al 35% de materia grasa
25 gramos de mantequilla
Frambuesas frescas para decorar

Precalienta el horno a 180 grados y engrasa un molde redondo para tarta. Empieza preparando el merengue, montando las claras con el azúcar y la sal; pásalo a un bol grande y reserva. Funde el chocolate al baño maría, añade la mantequilla y el azúcar, y mezcla bien los ingredientes hasta que resulte una crema brillante y suave. En otro bol bate las yemas una a una, añade a éstas la harina y la levadura, envolviendo bien con la ayuda de una espátula. Vierte esta mezcla en el bol del merengue y con movimientos envolventes termina de mezclar la preparación. Vierte la masa en el molde y hornea durante unos 45 minutos. Saca el bizcocho del horno y deja enfriar sobre una rejilla. Cuando se haya enfriado y con ayuda de una lira o un cuchillo de sierra, corta el bizcocho en dos capas; a continuación cala la capa inferior con un poco de licor y después extiende una capa de mermelada de frambuesa. Cubre con la otra mitad del bizcocho, y repite la operación con el licor y la mermelada en la superficie y los laterales del bizcocho. Para hacer la cobertura hierve la nata, retirala del fuego y añade el chocolate troceado. Remueve con una cuchara de madera y cuando el chocolate esté fundido añade la mantequilla, removiendo hasta que todo esté bien mezclado. Pon el bizcocho sobre una rejilla y vierte sobre él el chocolate aún caliente, dejando que resbale por los laterales e intentando cubrir toda la superficie para que quede lisa y brillante. Deja enfriar a temperatura ambiente, decora con las frambuesas frescas, y refrigera hasta que la vayas a servir. Saca la tarta de la nevera media hora antes de comerla.

Muy sencillita de elaborar, el resultado es brutal, y partiendo de la receta del bizcocho, puedes improvisar infinidad de rellenos diferentes.


Si tomaras esta tarta en el hotel Sacher de Viena, te la servirían con crema chantilly y un mélange vienés, parecido a un café con leche espumada.

Image and video hosting by TinyPic

11.11.14

Tarta de chocolate y castañas

Deliciosa, con una textura muy especial y melosa, tipo brownie, nada pesada y de sabor suave. Esta es de esas tartas que lo tienen absolutamente todo. Primero y más importante: ya sólo las palabras galleta + chocolate + castaña tienen la cualidad de hacer que se le haga la boca agua a cualquiera. En segundo lugar, y no menos importante, no puede ser más sencilla de hacer. Y por último, os garantizo que es una tarta que no dejará a nadie indiferente, incluso a aquellos que dicen eso de “no, es que a mí no me gustan las castañas” (como yo, ejem). Además es muy vistosa y aprovechamos uno de los productos de temporada más prolíficos del otoño.


Tarta de chocolate y castañas

200 gramos de harina
110 gramos de mantequilla fría
50 gramos de azúcar glas
30 gramos de harina de almendras o almendras molidas
1 huevos tamaño M
5 gramos de azúcar avainillado
Un pellizco de sal
350 gramos de crema de castañas
1 tableta de chocolate para repostería de 250 gramos
120 gramos de mantequilla
3 huevos tamaño L

Prepara primero la base de masa sablé, poniendo en un bol grande la harina, la sal, los azúcares y la harina de almendras, y mezclando bien todos los ingredientes con las manos. Incorpora la mantequilla fría cortada en dados y con las manos combina formando una masa de consistencia arenosa. Bate el huevo y agrega la mitad de éste a la masa, y continúa mezclando con las manos. Poco a poco y si fuera necesario, incorpora el resto del huevo batido hasta conseguir una masa homogénea, dándole forma de bola. Pon la masa entre dos papeles de horno y con un rodillo extiéndela, y colócala sobre el molde, ajustándola con los dedos y recortando los bordes sobrantes. Tapa el molde con papel film y deja enfriar en la nevera al menos durante una hora. Pasado ese tiempo, precalienta el horno a 160 grados
. Saca el molde de la nevera, quita el papel film, pon un papel de horno sobre la masa con un puñado de legumbres para hacer peso, y hornea durante 10 minutos. Retira el papel con el peso y hornea durante 15 minutos más; saca el molde del horno y reserva. Baja la temperatura del horno a 150 grados. Lleva el chocolate troceado y la mantequilla al baño maría y mezcla hasta obtener una crema homogénea y lisa. En un bol mezcla a mano con varillas la crema de castañas y los huevos, e incorpora el chocolate, mezclando bien. Rellena la base de masa sablé y hornea durante 50 minutos. Saca el molde del horno, deja enfriar y sirve.

Me hubiera gustado tener tiempo para hacer la crema de castañas de forma casera, pero no pudo ser y utilicé una envasado y lista para usar. Hay diversas marcas, yo escogí La Vieja Fábrica; se encuentran en la zona de las mermeladas, y ya advierto que no son baratas, pero es lo que tiene no tener que andar pelando castañas durante horas. A mí en esta ocasión me compensaba, pero lo suyo es aprovechar este momento...


Me parece un postre o merienda perfectos para las Navidades, que ya no están tan lejos…

Image and video hosting by TinyPic