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28.11.14

Bizcocho de limón y moras

Pues con la cantidad de moras que cogimos a finales del verano y que congelé para momentos como éste, sigo haciendo combinaciones, hoy con limón y en forma de riquísimo bizcocho para desayunar o merendar. Dulce, pero con toques ácidos; simplemente delicioso...


Bizcocho de limón y moras

225 gramos de azúcar
2 huevos
2 yogures naturales
La piel rallada de 1 limón
50 gramos de harina de almendra o almendras molidas
100 gramos de harina
1 cucharadita de levadura en polvo
150 gramos de moras

Precalienta el horno a 180 grados. Engrasa un molde de bizcocho. En un bol bate el azúcar y los huevos durante unos 5 minutos, hasta obtener una mezcla pálida y aireada. Añade los yogures, la piel rallada del limón y un pellizco de sal, y envuelve con una espátula. Incorpora las almendras molidas, la harina y la levadura, envolviendo hasta combinar. Añade las moras y vierte la masa en el molde. Hornea durante unos 50-60 minutos, y haz la prueba del palillo para comprobar que está listo. Retira el molde del horno y deja enfriar sobre una rejilla antes de desmoldar.

Pequeño consejo: es mejor poner en la masa las moras congeladas para evitar que éstas se vayan al fondo durante el horneado, y para evitar, en la medida de lo posible, teñir el bizcocho de color morado.


Reserva unas moras para el momento de servir y espolvorea con un poco de azúcar glass, y tendrás un bizcocho de lujo.
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19.9.14

Tartaleta de limón y moras silvestres

Y llegó el cumpleaños de la mujer que más quiero en el mundo, y como seguía teniendo una cantidad ingente de moras de la última recolección, decidí hacer esta tartaleta de masa quebrada, curd de limón, coulis de moras, merengue tostado y moras frescas, que sé que suena algo complicada pero no tiene mucho secreto y resulta deliciosa.



Tartaleta de limón y moras silvestres

Ingredientes para la masa quebrada, aquí
Para el curd de limón: 8 yemas de huevo, 140 g de azúcar, 60 de azúcar avainillada, el zumo de 1 limón, la ralladura de 1 limón, 1 cucharada de mantequilla
Para el coulis de moras: 125 gramos de moras silvestres, 60 g de azúcar, 2 cucharadas de agua, el zumo de ¼ de limón
Para el merengue: 10 gramos de azúcar normal, 2 claras de huevo, 1 chorrito de vinagre, 1 pellizco de sal, 50 gramos de azúcar normal, 50 gramos de azúcar glas
Para decorar: rodajas de limón, moras silvestres

Empieza por hacer la masa quebrada, siguiendo esta receta. Después prepara el curd de limón, batiendo las yemas con el azúcar; añade el zumo y la ralladura de limón, y pon en un cazo pequeño. Cuece a fuego lento hasta que espese sin dejar de remover durante unos minutos. Retira del fuego, añade la mantequilla, remueve de nuevo y deja enfriar por completo. Para preparar el coulis de moras, pon en una cacerola todos los ingredientes. Deja hervir a fuego lento durante 20 minutos aproximadamente. Pasa por el pasapurés y después por un colador para que no quede ninguna pepita. Prepara ahora el merengue, poniendo en el vaso de la batidora las claras de huevo. Bate 5 minutos a baja velocidad, y luego sube al máximo. Cuando estén casi montadas añade los 10 gramos de azúcar normal, la sal y el vinagre.
 Mezcla en un bol los 50 gramos de azúcar normal y los otros 50 gramos de azúcar glas, y añade de forma envolvente con la ayuda de una espátula.
 Para montar y decorar la tartaleta, una vez enfriada por completo la masa quebrada, pinta la base con el coulis de moras, deja secar y rellena la masa con el curd de limón. Decora la superficie con el merengue, unas rodajas de limón y unas moras; si tienes un soplete de cocina, tuesta ligeramente el merengue. Refrigera un mínimo de dos horas antes de servir.

Como ya podréis imaginar, la combinación es riquísima, con la potencia de las moras, el punto ácido del limón y la dulzura esponjosa y ligera del merengue tostado. Ni que decir tiene que cayó en el mismo día y no sobraron ni las migas, vamos, como de costumbre...


No sé a vosotros, pero a mí el sabor de las moras tiene el poder de retrotraerme a excursiones en la sierra durante largas y cálidas tardes de finales de verano, recolectando como una loca, comiéndome una de cada tres, y acabando con dolor de tripa, agotada y feliz.

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5.9.14

Muffins de moras silvestres

Después de innumerables pinchazos y arañazos en pies, piernas y brazos (por supuesto, yo siempre con la ropa inapropiada…), este es el primer resultado de una divertida excursión en familia para recolectar moras silvestres, de la que volvimos cargados. Y aunque a priori no es de mis bayas favoritas, tengo que reconocer que puede ser una de las recetas más jugosas y deliciosas que he hecho nunca, en cuanto a magdalenas, muffins y demás parentela. Esta receta es para 18 unidades.



Muffins de moras silvestres

115 gramos de mantequilla, ablandada
280 gramos de azúcar
2 huevos
240 gramos de harina
2 cucharaditas de levadura en polvo
1/2 cucharadita de sal
120 mililitros de leche entera
400 gramos de moras
Un poco de azúcar

Precalienta el horno a 190 grados y dispón cápsulas de papel en un molde para muffins. En un bol grande, combina la mantequilla y el azúcar. Añade los huevos, uno a uno, hasta que resulte una crema homogénea, sin grumos. En un bol aparte mezcla la harina, la levadura y la sal, y gradualmente incorpora estos ingredientes secos al bol de la mantequilla, alternando con la leche, y batiendo bien después de cada adición. Por último, incorpora cuidadosamente las moras. Vierte la masa en las cápsulas de papel, llenándolas dos tercios de su capacidad. Espolvorea la superficie de los muffins con un poco de azúcar. Hornea unos 20-25 minutos, comprobando si están hechos con un palillo. Retira el molde del horno y deja enfriar 5 minutos sobre una rejilla antes de sacar los muffins de los huecos. Deja que se enfríen un poco y sírvelos templados.

Estos muffins son esponjosos y ligeros, repletos de notas dulces y ácidas. Se hacen en un tiempo record, con ingredientes básicos en cualquier cocina.


Recién hechos y aún un poco calientes están riquísimos pero aguantan perfectos un par de días, y si aún te sobran, los puedes congelar sin problema.

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