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5.12.14

Tarta Sacher de frambuesa

Nos plantamos en diciembre y casi sin darme cuenta, ha pasado ya un año y "My Little Kitchenette" ha cumplido su primer aniversario. Y como yo no concibo una celebración sin tarta, aquí va una receta deliciosa y espectacular, perfecta para estos días de fiesta que se acercan a pasos agigantados. Originaria de Austria, como casi todos los mejores dulces tradicionales, ya sabemos que la auténtica tarta Sacher es de chocolate y albaricoque, pero como yo tenía una cajita de frambuesas en la nevera, he cambiado una fruta por otra, que al igual que el albaricoque, le da un toque ácido que contrasta exquisitamente con el chocolate oscuro.


Tarta Sacher de frambuesa

6 huevos, con las claras y las yemas separadas
40 gramos de azúcar
1 pellizco de sal
200 gramos de chocolate negro al 70%
120 gramos de mantequilla
150 gramos de azúcar
120 gramos de harina de repostería
1 cucharadita de levadura en polvo
Licor para calar los bizcochos (yo usé coñac)
1 frasco de mermelada de frambuesa
125 gramos de chocolate negro al 70%
125 gramos de nata para montar, al 35% de materia grasa
25 gramos de mantequilla
Frambuesas frescas para decorar

Precalienta el horno a 180 grados y engrasa un molde redondo para tarta. Empieza preparando el merengue, montando las claras con el azúcar y la sal; pásalo a un bol grande y reserva. Funde el chocolate al baño maría, añade la mantequilla y el azúcar, y mezcla bien los ingredientes hasta que resulte una crema brillante y suave. En otro bol bate las yemas una a una, añade a éstas la harina y la levadura, envolviendo bien con la ayuda de una espátula. Vierte esta mezcla en el bol del merengue y con movimientos envolventes termina de mezclar la preparación. Vierte la masa en el molde y hornea durante unos 45 minutos. Saca el bizcocho del horno y deja enfriar sobre una rejilla. Cuando se haya enfriado y con ayuda de una lira o un cuchillo de sierra, corta el bizcocho en dos capas; a continuación cala la capa inferior con un poco de licor y después extiende una capa de mermelada de frambuesa. Cubre con la otra mitad del bizcocho, y repite la operación con el licor y la mermelada en la superficie y los laterales del bizcocho. Para hacer la cobertura hierve la nata, retirala del fuego y añade el chocolate troceado. Remueve con una cuchara de madera y cuando el chocolate esté fundido añade la mantequilla, removiendo hasta que todo esté bien mezclado. Pon el bizcocho sobre una rejilla y vierte sobre él el chocolate aún caliente, dejando que resbale por los laterales e intentando cubrir toda la superficie para que quede lisa y brillante. Deja enfriar a temperatura ambiente, decora con las frambuesas frescas, y refrigera hasta que la vayas a servir. Saca la tarta de la nevera media hora antes de comerla.

Muy sencillita de elaborar, el resultado es brutal, y partiendo de la receta del bizcocho, puedes improvisar infinidad de rellenos diferentes.


Si tomaras esta tarta en el hotel Sacher de Viena, te la servirían con crema chantilly y un mélange vienés, parecido a un café con leche espumada.

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25.4.14

Financiers de chocolate y frambuesa

Hacer la masa me llevó exactamente 5 minutos entre pesar y mezclar. Olía de maravilla mientras se horneaban, y el resultado son estos ligeros e irresistibles pastelitos de almendra, mantequilla y huevo, que se comen en dos bocaditos y se deshacen en la boca. La mala noticia es que tienen una limitada vida de 24 horas desde que se hornean; después no valen nada. Pero la buena noticia es que la masa se mantiene perfecta durante 7 días en un recipiente cerrado en la nevera, con lo cual puedes tener la masa e ir horneando la cantidad que quieras cada vez que te apetezcan.



Financiers de chocolate y frambuesa

150 gramos de chocolate, en trozos
100 mililitros de nata 35%
50 gramos de mermelada de frambuesa
60 gramos de azúcar glass
50 gramos de mantequilla, derretida
50 gramos de harina
40 gramos de almendras molidas
1/2 cucharadita de levadura en polvo
4 claras de huevo
1/2 cucharadita de extracto de almendra
1 pellizco de sal
24 frambuesas

Precalienta el horno a 180 grados. Engrasa un molde de mini muffins. Derrite el chocolate en el microondas. Calienta la nata y añádele el chocolate derretido, removiendo hasta que resulte una crema lisa y brillante. Añade la mermelada y remueve. Bate las claras con minipimer sólo hasta espumar y vierte en ellas la harina junto con el azúcar, las almendras molidas, la levadura y la pizca de sal. Añade la mantequilla derretida y a continuación la ganaché de chocolate en tres veces, mezclando suavemente para incorporar. Añade el extracto de almendra. Rellena el molde, a 2/3 de su capacidad, y corona cada molde con una frambuesa sin empujarla dentro de la masa. Hornea unos 10-15 minutos, con cuidado de que no se tuesten demasiado. Comprueba con un palillo si están bien hechos en el centro. Déjalos enfriar dentro del molde, y después pasa espátula por los bordes para sacarlos y dejarlos sobre una rejilla. Sírvelos templados o fríos.

Yo los he hecho en un molde para 24 mini cupcakes porque no tengo el que se utiliza para hacer estos pequeños pastelillos, es decir, un molde con pequeños rectángulos, ya que supuestamente se llaman "financiers" porque tienen forma de pequeños lingotes.


Deliciosos tanto aún calientes del horno como ya fríos. Los puedes servir espolvoreados con azúcar glass y acompañados de frambuesas frescas. Una vez fríos del todo, se pueden guardar en un contenedor hermético hasta 4 días. Se pueden congelar hasta 3 meses, y la masa se puede hacer un día antes de hornearlos.

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