17.10.14

Bizcocho de naranja con chocolate blanco

Este simple bizcocho de naranja ya sería delicioso por sí solo, pero tenía desde hace tiempo en la nevera media tableta de chocolate blanco para postres que me miraba tristemente cada vez que abría la puerta. Pensé que la combinación podría ser exquisita y de hecho así ha sido. Es perfecto para merendar o desayunar, acompañado de una buena taza de té en estos días destemplados en los que ya apetece algo reconfortante.



Bizcocho de naranja con chocolate blanco

100 gramos de harina
80 mililitros de aceite vegetal
2 huevos tamaño L
1 cucharadita de levadura química
2 cucharadas de zumo de naranja
La piel rallada de 1 naranja de zumo
1 cucharadita de aroma de azahar (opcional)
150 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
100 gramos de azúcar glas
60 gramos de chocolate blanco
Piel rallada de naranja para decorar

Precalienta el horno a 170 grados. Engrasa el molde del bizcocho. En un bol grande mezcla la harina con la levadura. Añade el azúcar, y la ralladura de piel de naranja y mezcla. Incorpora los huevos uno a uno y bate hasta que se integren por completo. Después añade el aceite y vuelve a batir. Por último añade el zumo de naranja y el aroma de azahar, y mezcla hasta que resulte una masa homogénea. Hornea unos 20 minutos o hasta que al pinchar con un palillo éste salga limpio y seco. Mientras el bizcocho se enfría, prepara la cobertura derritiendo el chocolate blanco en el microondas y mezclándolo bien; deja que se enfríe. En un bol aparte mezcla bien la mantequilla con el azúcar glas hasta obtener una crema sedosa, y entonces añade el chocolate enfriado, mezclando bien hasta integrar. Decora el bizcocho con una capa de cobertura y la piel rallada de naranja.

La verdad es que quería haber decorado el bizcocho con pistachos triturados, pero en casa hay alérgicos por lo que decidí sustituirlos por la ralladura de piel de naranja, que de hecho potencia mucho el sabor del bizcocho.


Las naranjas están sensacionales en este momento, y es una manera estupenda de tomar vitamina C, que buena falta hace.

Image and video hosting by TinyPic

14.10.14

Rollitos vietnamitas fritos

Este verano durante mis vacaciones me compré un estupendo libro de platos típicos del sudeste asiático, y en cuanto he tenido ocasión me he puesto manos a la obra con una de las recetas más normalitas pero que sin duda en mi casa triunfa. Está claro que ya no hay que recorrer miles de kilómetros para degustar unos exquisitos rollitos vietnamitas, porque por suerte todos los ingredientes los tenemos al alcance de la mano en cualquier súper asiático, de los que me declaro fan absoluta. Esta receta es para 8 rollitos.



Rollitos vietnamitas fritos

8 obleas de papel de arroz
Aceite de oliva o vegetal para freír
Para el relleno: 2 chalotas picadas, 1 diente de ajo picado, 125 gramos de carne de cerdo sin grasa, 250 gramos de gambas, 125 gramos de carne de cangrejo o surimi, 1 ajete, 50 gramos de brotes germinados, 4 cucharaditas de salsa de pescado, pimienta negra molida
Para acompañar: 8 hojas de lechuga, hojas de menta, cilantro
Para la salsa: 2 cucharadas de salsa de pescado, 2 cucharadas de agua caliente, 1/2 cucharadita de piel de lima rallada, 2 cucharadas de zumo de lima, 2 cucharadas de vinagre de arroz, 1/2 cucharadita de azúcar, 1 guindilla roja cortada en rodajas

Prepara el relleno empezando por pochar el ajo y las chalotas en una sartén. Mientras tanto, corta con cuchillo la carne de cerdo y las gambas, y añádelas la sartén; incorpora la salsa de pescado y la pimienta molida, y cuando esté todo hecho, y espera que se enfríe, y añádele la carne de cangrejo y los brotes de germinados, y reserva. Llena de agua caliente un bol grande y remoja durante unos segundos las obleas, disponiéndolas sobre un trapo limpio con cuidado de que queden estiradas, sin arrugas. Entonces rellena cada oblea con 2 cucharaditas de la mezcla y con las manos húmedas enrolla dándoles forma de cigarrillo, muy apretaditos, y ciérralos por los laterales. Reserva con cuidado de que no se toquen entre sí. Prepara la salsa mezclando en un bol todos los ingredientes, y reserva. Calienta aceite en una sartén y fríe primero 4 rollitos y luego los otros 4 hasta que estén dorados por todos los lados. Saca de la sartén, quítales el aceite sobrante con ayuda de papel de cocina y sirve los rollitos calientes, con el acompañamiento de la lechuga, la menta y el cilantro, y la salsa.

No os aconsejo prescindir del verde ya que la frescura de la lechuga, y el sabor intenso de la menta y el cilantro son el contrapunto perfecto a estos fritos con potente sabor, que como sabéis se enrollan en las hojas de lechuga con las hierbas aromáticas dentro.


Creo que es importante anotar que la salsa de pescado es la base de multitud de platos del sudeste asiático, y se mezcla libremente con cerdo, pollo, u otros ingredientes a priori no muy compatibles, dando como resultado una mezcla deliciosa de poderosísimos sabores.

Image and video hosting by TinyPic

10.10.14

Tarta fina de manzana

Pocos postres hay más otoñales que esta sencilla y deliciosa tartita de manzana reineta, en plena temporada. Lo más rico sin duda es el contraste del azúcar convertido en caramelo con el punto ácido de esta manzana tan especial, así como del crujiente y fino hojaldre con la textura de la fruta asada. Del maravilloso olor que inunda la casa, no hace falta ni hablar. Esta receta es para 6 tartitas individuales.



Tarta fina de manzana

1 plancha de hojaldre de La Cocinera
3 manzanas reineta
Azúcar moreno
Mantequilla fría

Precalienta el horno a 170 grados. Estira la plancha de hojaldre sobre un trozo de papel de horno; cubre la plancha con otro trozo de papel de horno y aplana la masa con ayuda de un rodillo para que quede lo mas fina posible. Con un aro circular de 10 centímetros corta las 6 piezas, quitando el hojaldre sobrante y dejando las 6 piezas sobre el papel de cocina. Pasa este papel a una bandeja de horno y sigue trabajando con las piezas. Pincha la masa de hojaldre con un tenedor para evitar que suban en el horno. Espolvorea las tartitas con un poco de azúcar moreno. Pela las manzanas, córtalas en láminas finas y dispón las láminas una sobre otra sobre las tartitas, en forma de flor. Vuelve a espolvorear con un poco de azúcar morena. Corta mantequilla fría en daditos y pónlos sobre las tartitas. Hornea durante unos 25 minutos, o hasta que el hojaldre y la manzana hayan adquirido un tono dorado. Sirve templadas.

Aunque las tartitas se pueden tener listas con cierta antelación y darles un golpe de horno en el último momento (2 minutos a horno fuerte), la decoración, que puede ser con helado de vainilla, frutas del bosque, hojitas de menta, nata montada, etc., se debe hacer en el momento de servir.


Fáciles y rápidas de hacer, estas tartitas resuelven cualquier situación en cuestión de minutos y ponen un broche final ligero e irresistible a cualquier comida.

Image and video hosting by TinyPic

7.10.14

Ensalada tailandesa de pomelo rosa y cigalitas

Llevo todo el verano queriendo publicar esta ensalada que he hecho estos pasados meses en multitud de ocasiones y con cualquier variedad de marisco según disponibilidad y presupuesto (langostinos, gambas, gambones, carabineros, etc.), pero cada vez que iba hacerle las fotos, algo pasaba, y esta vez, lo he conseguido, justo in extremis, en este veranillo de San Miguel en que aún apetecen platos frescos y ligeros. Esta receta es para 2 personas, y las cantidades de los ingredientes son un poco a ojímetro y sobre todo, a gusto del consumidor.



Ensalada tailandesa de pomelo rosa y cigalitas

1/3 de paquete de fideos vermicelli de arroz
8 cigalitas, peladas y limpias
2 chalotas, 1 diente de ajo, escamas de chiles rojos secos
1 pomelo rosa grande, con los segmentos pelados y limpios de pieles
3 cucharadas de cacahuetes, triturados en el mortero
Para la salsa: 1 cucharada de salsa de pescado, 2 cucharadas de zumo de lima, 1 cucharada de azúcar morena
Cilantro fresco

Prepara los fideos siguiendo las indicaciones del paquete, y reserva en el bol o fuente en la que vayas a servir la ensalada. Pela el pomelo y separa cuidadosamente los segmentos, quitándoles la piel, y reserva. En un wok o en una sartén calienta un poco de aceite y frie las chalotas y después el ajo hasta que se doren; añade el chile y saltea las cigalitas un par de minutos, y añade a la ensaladera. Espolvorea los cacahuetes machacados. Incorpora los segmentos de pomelo. Prepara la salsa en un bol y añade a la ensalada. Mezcla todo con los manos, con cuidado de no romper el pomelo. Por último, adereza con el cilantro fresco. Sirve inmediatamente para que las cigalitas estén aún templadas.

Potentísima combinación de sabores, ésta es la ensalada tailandesa por antonomasia, y aunque su pomelo autóctono no se parece demasiado al nuestro ni por tamaño ni por sabor, esta es una versión bastante digna del original.


Deliciosa, sana y refrescante, no se me ocurre mejor forma de poner el punto y final definitivo a la temporada de calor, para, en breve, meternos de lleno en un otoño cálido y hogareño.

Image and video hosting by TinyPic

3.10.14

Trenza de cerezas y crema de chocolate con avellanas

Fáciles y divertidas de hacer, estas trenzas son sencillamente deliciosas. Ver burbujear la salsa de cerezas a la vez que la casa se impregna del aroma a hojaldre tostado, es un auténtico placer. Esta receta es para 4 trenzas individuales.



Trenza de cerezas y crema de chocolate con avellanas

1 plancha rectangular de hojaldre
Queso crema, ablandado
Nutella
Ingredientes para compota de cerezas (ver aquí)
1 huevo

Prepara la compota de cerezas (ver aquí). Precalienta el horno a 200 grados. Estira la plancha de hojaldre sobre una superficie de trabajo espolvoreada con harina, y corta 4 rectángulos de 25 x 15 cm. aproximadamente. Pon delante de tí el primer rectángulo de hojaldre y mantén los demás tapados con un trapo para que no se sequen. Con un cortador de pizza, haz cortes diagonales a lo largo de ambos lados del hojaldre (ver foto inferior). Pon el queso crema en el centro del hojaldre y unta verticalmente a lo largo del centro del hojaldre. Pon la nutella sobre el queso crema y unta de la misma forma. Ahora pon la compota de cerezas sobre la nutella y el queso crema. Levanta la tapa inferior del hojaldre más cerca de tí y cierra el hojaldre por abajo. A partir de ahí ve cruzando las tiras laterales, repitiendo el proceso y trenzando todo el hojaldre hasta llegar a la parte superior, donde debes doblar la tapa y cerrar con las dos últimas tiras laterales (ver foto inferior). Con cuidado transporta la trenza a una bandeja de horno previamente forrada de papel de horno. Repite el proceso con el resto de las piezas de hojaldre. Cuando las tengas todas preparadas en la bandeja de horno, bate un huevo y pinta cada trenza. Hornea las trenzas durante 10-15 minutos o hasta que estén doradas. Retira la bandeja del horno y sírvelas templadas.

Si no eres muy fan del chocolate (sí, lo sé, esto es altamente improbable pero hay gente para todo…), estas mismas trenzas resultan deliciosas con la simple combinación de queso crema y cerezas.


Si no se van a comer inmediatamente, debes conservar las trenzas en la nevera. Cuando las vayas a comer, simplemente dales un golpe de calor en el horno para que estén en su punto perfecto.

Image and video hosting by TinyPic